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Festival Puccini e la sua Lucca

Cuando se menciona la palabra “festival”, nos vienen inmediatamente ciertas ideas a la mente. Un evento, o una serie de eventos, que no hay que perderse; algo de lo que, sin duda, hay que disfrutar; una fiesta en la que todo el mundo puede participar pero que, lamentablemente, no dura mucho tiempo. El festival Puccini e la sua Lucca, que se celebra en la propia ciudad de Lucca, es diferente. Creado por Andrea Colombini, el festival Puccini e la sua Lucca se encarga de que la música de Giacomo Puccini se escuche en su ciudad natal todas las semanas del año.

Una celebración permanente de la música de Puccini

De Manon Lescaut a Madama Butterfly, de Tosca a Turandot, Puccini compuso algunas de las mejores óperas del mundo. Colombini quiso que la idílica ciudad de Lucca se convirtiera en sinónimo de la música de su célebre hijo. Su nombre en italiano, Puccini e la sua Lucca (Puccini y su Lucca), resume perfectamente lo que Colombini quería conseguir cuando creó el festival en 2004.

En la temporada alta de turismo – que se extiende aproximadamente de abril a octubre – no pasa un solo día en Lucca sin que se interprete la música de Puccini. Durante el resto del año, el festival continúa celebrándose tres días por semana. Los lugares que acogen estos conciertos son el excepcional espacio acústico de la iglesia de San Giovanni, donde Puccini fue bautizado, y el Oratorio de San Giuseppe, que forma parte del Museo de la Catedral de Lucca.

Un concierto diferente cada día

Colombini se ha encargado de que los amantes de Puccini tengan siempre mucho donde elegir. Así, cada velada gira en torno a un tema diferente – “Puccini y Verdi”, “Las mujeres de Puccini” y “Una noche en la ópera”, por nombrar sólo algunos – lo que permite a los admiradores del compositor satisfacer su amor por su música tan a menudo como quieran.

Cada representación cuenta con uno o dos cantantes profesionales acompañados por un pianista. El compositor escribió algunas de las melodías más cautivadoras de la ópera. El festival Puccini e la sua Lucca nos brinda la oportunidad de escuchar su obra de una manera que una ópera completa no nos permite: de más cerca, en un marco más íntimo y centrando la atención únicamente en la música. Cada concierto comienza a las 19h00 y dura aproximadamente una hora, lo que permite a los asistentes explorar los restaurantes de Lucca más tarde, tras la velada musical.

¿Dónde más podemos encontrar a Puccini en Lucca?

Puccini vuelve nuevamente a la vida en Lucca gracias al museo creado en la casa en la que nació. Hoy en día, el número 9 de la Corte San Lorenzo, al exterior del cual los visitantes son recibidos con una magnífica estatua de bronce del compositor, acoge el Museo Puccini. La casa fue donada a la ciudad por la nuera de Puccini, Rita Dell’Anna, en 1974.

El museo cuenta con numerosos objetos únicos pertenecientes a la carrera de Puccini: partituras de su música, el piano de cola Steinway con el que trabajaba y, quizá lo más emocionante de todo, el traje que llevó Maria Jeritza en el estreno de Turandot en el Met de Nueva York el 16 de noviembre de 1926. Una visita diurna al museo es la manera ideal de abrir el apetito para la música que sigue por la noche.

Recomendaciones de asistentes al festival Puccini e la sua Lucca

Quienes han participado en el festival Puccini e la sua Lucca siempre salen de los eventos cantando sus alabanzas. “Fantástico”, “emocionante”, “fabuloso” y “maravilloso” son algunos de los términos que utilizan. Un nuevo admirador de la música de Puccini declaró que había ido a Lucca para ver las murallas renacentistas de la ciudad, pero que volvería en el futuro por los conciertos.

Esto no debería sorprendernos. Puccini compuso una música que captura todas nuestras emociones: a veces triste, otras desafiante. A lo largo de su obra hay una sensación omnipresente de melancolía que Puccini prefirió abrazar en lugar de dejarse abrumar por ella. Es por eso que su música es tan cautivadora: tiene la cualidad de ser etérea y familiar al mismo tiempo.

Imposible pasar tiempo en la Toscana sin visitar esta encantadora ciudad y sin asistir a una representación del festival Puccini e la sua Lucca. Es una experiencia que debería estar en la lista de todo el mundo, de cosas a hacer al menos una vez en la vida.

El Carnaval de Venecia

El carnaval anual de Venecia es tan divertido en la actualidad como lo ha venido siendo a lo largo de los siglos; los disfraces y los bailes de máscaras son sólo el principio de la fiesta.

Considerado uno de los momentos más emocionantes del calendario de la ciudad, el Carnaval de Venecia es conocido en todo el mundo por el uso de máscaras. El ambiente que reina durante el carnaval es inigualable, lo que explica por qué la ciudad es particularmente frecuentada en estas fechas. Teniendo lugar cada año, el Carnaval de Venecia comienza dos sábados antes del Miércoles de Ceniza y termina el Martes de Carnaval. No se sabe cuándo nació el carnaval, pero su existencia está registrada en documentos oficiales venecianos que datan de 1296. Así pues, podemos afirmar que es una tradición bien arraigada. Si bien ya en el año 1094 el entonces Dogo de Venecia permitió que se celebraran algunas fiestas antes de la Cuaresma, tuvieron que pasar varios siglos para que el carnaval se convirtiera en un evento que podríamos reconocer hoy en día.

El Carnaval a lo largo de los siglos

Con el paso del tiempo, el Carnaval de Venecia se ha vuelto más y más elaborado. Saltimbanquis, malabaristas y acróbatas se han unido a la multitud y tienen lugar pequeñas representaciones, que a menudo rinden homenaje a los héroes de la historia veneciana, como Marco Polo. El carnaval pronto se convirtió en un periodo del año durante el cual desaparecían las diferencias entre las clases sociales de los venecianos. El uso de máscaras se hizo popular y se consideró como algo que ponía a todo el mundo en un mismo nivel, aunque no fuera más que un fenómeno temporal. Las máscaras que llevaban tanto los venecianos de a pie como los de alta alcurnia se convirtieron en un símbolo de igualdad, en gran parte debido a que la gente podía esconderse detrás de ellas. Pronto, el uso conjunto de máscaras y disfraces permitió a los venecianos cambiar completamente de identidad y superar las barreras de clase social, así como las de género e incluso las de religión, hasta cierto punto. Con una máscara y un disfraz, cualquiera podía adoptar la identidad que prefiriera. Por ello, se volvió costumbre interactuar con los demás dirigiéndose a sus máscaras, y no a su persona, con el saludo: “¡Hola, señora máscara!”.

A finales de la Edad Media, diferentes asociaciones comenzaron a organizar bailes durante la temporada de carnaval, mientras tenían lugar otros eventos, tales como combates de perros y corridas de toros. A mediados del siglo XVIII, el carnaval era tan popular entre los venecianos que duraba casi dos meses. Sin embargo, estas festividades se vieron bruscamente interrumpidas cuando, en 1797, Napoleón Bonaparte conquistó el norte de Italia. El Carnaval conoció así cierto decline. A principios del siglo XX, Benito Mussolini prohibió el uso de máscaras y el carnaval desapareció completamente. Sin embargo, el gusto por la fiesta de los venecianos permaneció intacto y el carnaval volvió a celebrarse en 1979, llegando a ser rápidamente una de las mayores fiestas a nivel mundial.

El Carnaval en la actualidad

Hoy en día, cualquiera puede participar en el carnaval. Lo único que se necesita es una máscara. Se puede elegir entre los numerosos y diferentes tipos de máscaras, los cuales incluyen las máscaras históricas, como la Moretta, una máscara ovalada de terciopelo negro; la Larva, que suele llevarse con un sombrero de tricornio y una capa; y la Bauta, que se asemeja más a un velo que a una verdadera máscara. Existen además muchos estilos de máscaras que evocan los carnavales del siglo XVII, y las cuales a menudo se inspiraban en los célebres personajes de la Commedia dell’Arte, como Colombina, Zanni, Arlequín y Pantalone. En época de carnaval se celebran numerosos eventos públicos. Entre ellos, cabe destacar la llegada de las doce bellezas o la “Festa delle Marie” (Fiesta de las Marías), durante la cual pueden apreciarse un buen número de trajes de época de Venecia. El público puede asistir también a las diversas ceremonias de entrega de premios a los mejores disfraces y máscaras.

Si bien los visitantes de la ciudad pueden disfrutar de un programa variado, uno de los puntos fuertes del Carnaval de Venecia son los eventos privados que se organizan también por toda la ciudad. Éstos se celebran a lo largo de todo el periodo de carnaval, prácticamente todos los días, y hace falta adquirir entrada para poder participar en ellos, así que es conveniente reservar con antelación. Entre los eventos privados más famosos encontramos el Minuetto, una refinada cena con baile, y el Baile Tiepolo, considerado uno de los mejores bailes que tienen lugar en Venecia. Celebrado en la Sala Ridotto, el Carnival Dream es una experiencia teatral impresionante, desbordante de glamour veneciano (representación en inglés). Muchos de estos eventos se celebran cada año durante la temporada de carnaval.

Por qué la música clásica es beneficiosa para los niños

Los padres saben instintivamente que una canción de cuna puede ser una de las mejores formas de calmar a un bebé y de ayudarle a conciliar el sueño. Pero ¿cuántas veces han reflexionado sobre quién escribió esa música?

La Wiegenlied: Guten Abend, gute Nacht de Johannes Brahms, más conocida como la Canción de cuna de Brahms, es a menudo la canción elegida para una caja de música infantil. Por otra parte, es probablemente gracias a las doce variaciones de Wolfgang Amadeus Mozart sobre la canción francesa Ah, vous dirai-je maman que podemos tararear la melodía de Twinkle, Twinkle, Little Star.

La música clásica no es sólo para adultos

Desde nuestros primeros momentos, la música clásica nos rodea. Algunos compositores, de hecho, escribieron música específicamente para niños. La colección de seis piezas para piano de Claude Debussy, Children’s Corner (El rincón de los niños), y la suite orquestal Pedro y el lobo de Serguéi Prokófiev son muy conocidas, mientras que El carnaval de los animales, la colección de animales musical de Camille Saint-Saëns, ha sido adoptada por los profesores de todo el mundo para introducir a los niños en el universo de la música clásica.

La experiencia de los más pequeños con la música clásica no debería limitarse a estas composiciones. Cometemos el error de suponer que la mayor parte del repertorio clásico es demasiado complicado para ellos. Pero ningún compositor clásico ha sugerido nunca que su música esté más allá de la comprensión de un niño. Incluso los más jóvenes son capaces de decir cómo les hace sentir una pieza musical: tristes, felices, emocionados, incluso un poco asustados. Puede que no tengan la capacidad de análisis de un musicólogo, pero pueden llegar inmediatamente al corazón de lo que significa la música.

Cómo ayuda la música clásica a los niños

Aprender a compartir tus opiniones con los demás es una habilidad que demuestra empatía e inteligencia emocional. Pero la música clásica también puede ayudar a los niños a desarrollar otros tipos de inteligencia. Así, por ejemplo, el “efecto Mozart” demuestra que escuchar música clásica puede mejorar la inteligencia espacial.

Dominar un instrumento musical mejora la destreza y la motricidad fina, mientras que escuchar, leer y tocar música es, para algunos, el equivalente a un entrenamiento cerebral completo: es la mejor manera posible de reforzar la comunicación entre los hemisferios derecho e izquierdo. Actuar delante de otras personas puede ayudar a los niños a superar su miedo a las situaciones sociales.

¿Por qué música clásica y no música pop?

Marc Neikrug, compositor clásico contemporáneo, sostiene que escuchar a Schubert y Schumann, entre otros, es el antídoto perfecto para una de las mayores preocupaciones de nuestros tiempos: la reducción de nuestra capacidad de atención.

La música clásica puede, de hecho, ser más beneficiosa que la música popular para el desarrollo de la mente de los niños. El carácter repetitivo de la música pop, tanto rítmica como melódicamente, es parte de su atractivo. Pero la música clásica, en comparación con el jazz moderno o el serialismo de Schönberg, es igual de accesible. Comparte las mismas reglas armónicas que la música pop, pero tiende a trabajar un poco más sus temas, adaptando un motivo en un tono diferente, improvisando una variación o invirtiendo el acompañamiento y la melodía, por ejemplo. Hay, pues, una variedad inherente de ideas en la música clásica contra la que la música pop encuentra difícil competir. Dicho de otro modo, la música clásica se nutre del elemento sorpresa, mientras que la pop se basa en lo ya conocido y probado.

Cuando escuchamos una pieza de música clásica por primera vez, nunca podemos estar realmente seguros de hacia dónde va a ir. Así que seguimos escuchando. Los niños pequeños, libres de las ideas convencionales o de las tendencias del momento, están siempre deseosos de descubrir cosas nuevas. La inmensa variedad de la música clásica puede ser el acompañamiento ideal en su exploración del mundo que les rodea.